Mi exposición se refiere a la pesca en Argentina.
Las antiguas comunidades indígenas se dedicaban a la cacería de guanacos y a la recolección de moluscos para usos domésticos. El proceso de ocupación de zonas costeras fue muy tardío, con un incremento importante en la provincia de Buenos Aires sin grandes conglomerados urbanos. En la Patagonia hay dos habitantes por kilómetro cuadrado.
Hay 3000-4000 pescadores artesanales en todo el litoral marítimo argentino.
En 1914 el 47% de la población era extranjera. La oligarquía declara desierto al sur del río Colorado. La idea es incorporar las tierras libres para la producción ganadera lanar. Hay matanzas de etnias indígenas.
La recomposición de la relación con el mar se da con la llegada de las colonias italianas en La Boca, un barrio de la ciudad de Buenos Aires. La primera actividad costera para consumo se realizó en Mar del Plata, que desde fines del siglo XIX era la "Biarritz sudamericana", un balneario para la oligarquía nacional. Los barcos a vela eran arrastrados a la playa con caballos cuando comenzó la pesca en Mar del Plata. Los italianos de La Boca en verano se trasladaban a esa ciudad para hacer la temporada. Proveían de pescado fresco a 3000-4000 turistas oligarcas.
El declive de la costa es de un metro por milla. Hay una línea de 200 metros. El 65% de los fondos son duros en la costa. Esto explica por qué el 85% de la pesca en Argentina es de arrastre. El palangre es más nocivo que la pesca por arrastre.
En 1973 se crea la Zona Común de Pesca Argentino- Uruguaya. No hay mecanismos de renuncia a ese tratado. Es eterno y permanente.
En la Patagonia la pesca industrial llegó primero. Cada provincia tiene jurisdicción sobre sus 12 millas. Cada provincia define cómo administra su pesca artesanal.
Es interesante analizar las capturas de merluza de la flota española entre 1959 y 1990. En 1961 se implementa una política española para construir 2250 buques industriales que se destinarán a la pesca de merluza en aguas africanas.
A fines de los ´70 los países declaran sus zonas económicas exclusivas. Se da en España un proceso de inversiones en desguasar barcos y transferirlos a terceros países y operar en las zonas económicas exclusivas. Un 44% de esos barcos, un total de 64, fueron introducidos en Argentina. Eran los más grandes. Por un acuerdo especial, firmado en 1992, los barcos españoles ingresaban al país que los recibía con la bandera de ese país.
El momento del ingreso a la Argentina coincide con el colapso de la pesquería de merluza en Namibia, donde los barcos españoles operaban fuertemente, y la independencia de ese país. Parte de las embarcaciones españolas que estaban en esa zona de Africa se destina a Canadá y la mayor parte viene a nuestro país, donde ya había una flota nacional operando sobre merluza.
Hoy se pescan 400.000 toneladas de merluza y 100.000 se las lleva la flota congeladora de origen español. El recurso sigue en crisis.
Hay que implementar desincentivos económicos para reducir la sobrecapacidad pesquera.